Donald Trump amenazó a Turquía con represalias económicas si ataca a los kurdos en Siria

El presidente estadounidense advirtió que “devastará” económicamente a Turquía si lanza una ofensiva sobre sus aliados kurdos en el norte de Siria. Ankara instó a Trump a respetar la alianza entre los dos países.

El presidente estadounidense Donald Trump lanzó una fuerte amenaza de represalias económicas a Turquía si avanza en su ofensiva contra las milicias kurdas, aliadas de Estados Unidos, en el norte de Siria.

Ante la retirada de tropas estadounidenses de Siria, a través de su cuenta de Twitter, Trump advirtió que “devastaremos a Turquía económicamente si golpea a los kurdos”.

El mensaje de Trump agrega aún más tensión en las relaciones entre Estados Unidos y Turquía, aliados en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que desde hace algunos años mantienen lazos difíciles.

Uno de los principales motivos de desencuentro es el apoyo de Estados Unidos a las milicias kurdas del YPG en la lucha contra el Estado Islámico, las cuales son consideradas terroristas por Turquía debido a los vínculos con el proscripto Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que libra una insurgencia de décadas en suelo turco.

Consultado sobre el tema tras su encuentro con el príncipe heredero saudita Mohamed bin Salmán en Riad, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, sostuvo que la amenaza de Trump no cambiaría los planes de retirar las tropas de Siria y recomendó “preguntarle al presidente” de qué se trata la advertencia económica.

“Hemos aplicado sanciones económicas en muchos lugares, asumo que está hablando de ese tipo de cosas”, subrayó Pompeo.

Por su parte, el vocero de la presidencia turca, Ibrahim Kalin, instó a Estados Unidos a que “honre nuestra alianza estratégica y no quiera ensombrecerla con propaganda terrorista”, a la vez que aclaró que, para Turquía, tanto el Estado Islámico como el YPG son grupos terroristas y “continuaremos peleando contra ellos”.

En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores turco, Mevlüt Cavusoglu, consideró que “los socios estratégicos no se comunican a través de redes sociales”, sino que “tenemos que seguir discutiendo bilateralmente”.

Además, recalcó que, para Turquía, el YPG “es una amenaza” y advirtió a Trump que “no se puede lograr nada amenazando económicamente” a su país, por lo que es necesario “decidir cómo coordinar la solución a este problema”.

Turquía es consciente de los costos de los vínculos tensos con Estados Unidos. La crisis diplomática de 2018, cuando la administración Trump impuso sanciones a dos ministros turcos y elevó los aranceles a las exportaciones de metal, provocó una caída histórica de la lira. Precisamente, tras la amenaza de Trump, la lira cayó levemente en su cotización este lunes 14 de enero.

Crear una zona segura, la propuesta que deslizó Trump

En el mismo mensaje a través de Twitter, Donald Trump también sugirió la creación de una “zona segura” de 20 millas (poco más de 32 kilómetros) en Siria, aunque no especificó dónde se haría ni quién se encargaría de hacerla.

Sobre esto, Mike Pompeo explicó que Washington quiere brindar seguridad a aquellos que han luchado contra el Estado Islámico y evitar cualquier ataque. “Si podemos obtener el espacio y los arreglos de seguridad correctos, sería algo bueno para todos en la región”, remarcó.

En la misma línea, Cavusoglu señaló que Turquía no se opone a la implementación de una zona segura a lo largo de la frontera, pero que el problema es si del otro lado existe “un corredor del terror y una organización terrorista tratando de dividir a Siria”.

Por otra parte, en otro mensaje en Twitter, Trump también instó a las milicias kurdas a “no provocar a Turquía”.

La tensión en el norte de Siria se mantiene ante la amenaza de una ofensiva de Turquía al este del río Éufrates, campaña que hasta ahora ha evitado, en parte para evitar la confrontación directa con las fuerzas de Estados Unidos.

Previamente, a través de misiones en los últimos dos años, las fuerzas turcas lograron desalojar a las milicias kurdas del YPG en Afrín y otras áreas al oeste del río Éufrates.

Con Reuters