Impacto mínimo por el plan contra robo de gasolina

Prematuro evaluar ahora

MEXICO (Xinhua).— Es prematuro todavía evaluar el impacto del plan del gobierno de México para afrontar el robo de combustibles, pero hasta ahora parece ser mínimo, consideró el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).

En su reporte semanal, el organismo indicó que hasta ahora los perjudicados más claros son los distribuidores autorizados de los combustibles, cuyos ingresos podrían ser afectados en una tercera parte desde que comenzó el problema de abasto a fines de 2018.

“De ser así, el costo ascendería a poco más de 6,000 millones de pesos (unos 312 millones de dólares), lo que representa el 0.03 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)”, indicó el texto.

“Aunque podría parecer mínimo, no obstante, a eso habría que incluir el costo de diversas actividades productivas, aunque es probable que en conjunto el impacto no sea mayor a una décima del producto”, agregó.

La administración del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien asumió el pasado 1 de diciembre, comenzó a finales de diciembre un plan para terminar con el robo de combustibles que creció en los últimos años.

La medida ocasiona algunos problemas de abasto de gasolinas para el consumidor en Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Querétaro, Nuevo León, Tamaulipas, Hidalgo y Ciudad de México.

La situación se debe a que la distribución de los hidrocarburos se cambió de los ductos a la vía terrestre con carros tanque, con el fin de acabar con las tomas clandestinas, un fenómeno conocido como “huachicoleo”. El Ceesp señaló que la falta de capacidad para surtir de forma eficiente con gasolinas a la población podría comenzar a generar desequilibrios en la actividad productiva.

“El desabasto de combustible afecta seriamente a todos, pero singularmente a los que menos tienen, ya que para muchas personas es un insumo importante en su actividad diaria, indicó.