El frío sí le pega a los autos eléctricos, puede reducir hasta un 40% su autonomía

Todos ellos fueron probados en las mismas circunstancias, buscando establecer una metodología estándar para obtener unos resultados aplicables en cualquier caso. Las pruebas se han realizado sobre un dinamómetro, para poder realzar con todos ellos el mismo recorrido virtual y en condiciones de temperaturas controladas. En primer lugar la temperatura se estableció en 24 ºC (75 ºF), que puede ser considerada la temperatura óptima de funcionamiento de la batería. A continuación se realizó la misma prueba a baja temperatura, -6,6 C (20 ºF), y a alta temperatura, 35ºC (95 ºF).

Los resultados de las pruebas fueron bastante uniforme en los cinco modelos probados. En el caso de las bajas temperaturas la autonomía se redujo en un 12%, si no se utiliza el sistema de climatización de la cabina. Cuando este se pone en marcha, la pérdida de autonomía media fue de un 41%. A temperaturas altas, la pérdida de autonomía fue de un 4% sin poner en marcha el aire acondicionado, y de un 17% cuando se conecta este servicio.

Estos resultados demuestran que en climas fríos la pérdida de autonomía es significativamente mayor que en climas muy cálidos, se utilice o no el sistema de climatización que incorporan los coches. Esto es debido a que además de calentar la cabina este sistema también se encarga de regular la temperatura del circuito de refrigeración de la batería, en el caso de que este exista. Si bien se puede decidir si poner en marcha la climatización, no es posible actuar sobre este segundo servicio.