Las mujeres japonesas se rebelan contra esta tradición de San Valentín

 (CNN) – Las mujeres japonesas se están rebelando contra una tradición del Día de San Valentín de décadas que les obliga a dar chocolates a los hombres.

El 14 de febrero, se espera que las trabajadoras japonesas den giri choco o chocolcate obligatorio, a sus colegas masculinos. También se espera que las mujeres compren chocolates sinceros u honmei choco, para sus enamorados o seres queridos.

“El Día de San Valentín se convirtió en un símbolo del patriarcado japonés”, dijo Jeff Kingston, experto de la Universidad de Temple en Tokio.

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Pero este año, las mujeres se están dando un tiempo en esta práctica de agotamiento financiero.

Una encuesta reciente realizada por una tienda departamental de Tokio encontró que alrededor del 60% de las mujeres comprarían chocolates para sí mismas en el Día de San Valentín.

Solo el 35% planeaba ofrecer chocolates a sus colegas masculinos.

Una bendición para los chocolateros

Japón comenzó a celebrar el Día de San Valentín en 1958, luego de que la firma de confitería japonesa Mary Chocolate realizó una campaña sugiriendo que las mujeres les dieran chocolates a los hombres.

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Eso alteró la versión occidental del 14 de febrero, de que los hombres suelen comprar flores y chocolates a sus parejas o llevarlas a cenar.

En la década de 1980, las compañías de chocolate intentaron corregir el saldo de compra de chocolate. White Day se presentó el 14 de marzo como una fecha para que los hombres devolvieran el favor, aunque Kingston dice que las mujeres a menudo terminaban regalando más chocolates de los que recibieron.

Ambas fechas resultaron ser una bendición para la industria del chocolate.

El Día de San Valentín ahora representa una cuarta parte de las ventas anuales de chocolate en Japón, según el Centro Internacional de Nagoya.

Y eso es mucho chocolate. Japón consumió 5,390 millones de dólares en estos dulces durante 2017, según un informe publicado por Mordor Intelligence, mucho más que la poblada China o la India.

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Prohibir el giri choco

El sábado pasado, la Alianza Revolucionaria de Personas Impopulares (RAUP) organizó su duodécima protesta anual contra el “capitalismo romántico” en Tokio.

“Estamos en contra de compañías que explotan eventos como el Día de San Valentín para promover el exceso de cultura del consumidor”, dijo Takeshi Akimoto, miembro de RAUP, cuyo grupo está compuesto por nueve estudiantes y trabajadores.

Una de las quejas del grupo es que los chocolates del Día de San Valentín en el lugar de trabajo pueden hacer que algunos empleados sientan que su valor está determinado por la cantidad de dulces que reciben.

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Es un sentimiento compartido por otros en todo Japón. Algunas compañías ahora han prohibido la costumbre de giri choco, diciendo que causa problemas si los colegas comparan los precios de los chocolates o resaltan a los que no reciben dulces.

“Si los hombres populares obtienen todo el chocolate, la moral de todos los demás trabajadores caerá”, explica Kukhee Choo, un investigador de la Universidad Sophia en Tokio. “Eso afectaría el ambiente de una empresa”.

De giri choco a tomo choco

El número de personas sin un San Valentín en Japón también está creciendo.

En 2015, un récord del 23% de los hombres y el 14% de las mujeres no estaban casados a los 50 años, según el Instituto Nacional de Investigación de la Población y la Seguridad Social.

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Como resultado, incluso la práctica de dar chocolates sinceros podría ser golpeada. Erico Mori, un crítico japonés de comida con residencia en París, dice que, en consecuencia, está surgiendo una nueva tendencia: la de dar chocolates para la amistad, o tomo choco.

Si bien Choo dice que esta tendencia es en cierto modo positiva, ya que se aleja de las prácticas patriarcales, para las compañías de chocolate simplemente representa un cambio en la comercialización.

“Es una práctica comercial que se ha vuelto a empaquetar, por lo que las empresas aún pueden mantener sus ventas de chocolate”, dice Choo.