Pablo Pérez vuelve al Monumental luego de la traumática final de la Copa Libertadores

Este domingo, el excapitán de Boca enfrentará a River por primera vez desde aquella violenta tarde el 24 de noviembre. ¿Podrá aislarse del entorno?

El 24 de noviembre del 2018 quedó grabado para siempre en la historia negra del fútbol argentino y sudamericano, cuando la revancha de final de la Copa Libertadores que debían disputar River y Boca en el Monumental debió ser suspendida por el ataque a piedrazos y botellazos al micro que trasladaba a la delegación Xeneize, en la esquina de Libertador y Monroe, a pocas cuadras del Estadio.

La imagen de esa nefasta tarde fue el rostro de Pablo Pérez, principal damnificado por los proyectiles, ya que uno impactó en su ojo. El volante debió ser trasladado a una clínica para constatar el estado de su visión, su foto con el parche en su rostro dio la vuelta al mundo y finalmente el encuentro debió ser suspendido tras conocerse su diagnóstico, una úlcera de córnea.

El resto de la historia es igual o más conocida: el partido se mudó a Madrid el 9 de diciembre, el Millonario ganó 3-1 y se quedó con el certamen. Y el capitán, que ya arrastraba problemas con los hinchas desde hacía tiempo, fue uno de los fusibles junto a Guillermo Barros Schelotto, dejando el club en el último mercado de pases para recalar en Independiente.

Este domingo, el Rojo visitará el Monumental y entre los once titulares decididos por Holan estará Pérez, con la 8 en su espalda y seguramente destinatario de las burlas que realizan los hinchas del Millonario desde su consagración. Y con un prontuario tan amplio en cuanto a cuestiones disciplinarias, deberá abstraerse del clima para no transformarse en un problema para su equipo.